La Salud del Sistema de Salud

Nota de Coyuntura 38 de Nueva Democracia*

Sede Ministerio de Salud Pública.
Sede Ministerio de Salud Pública.
SANTO DOMINGO. El sistema de salud dominicano ha experimentado amplias transformaciones en los últimos 14 años, tras la aprobación de una nueva Ley General de Salud y la creación del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), mediante la Ley Nº 87 – 01.

Estas dos legislaciones debieron significar hitos importantes en materia de protección social, pero la politiquería y los intereses de lucro han obstaculizado la consolidación del sistema, persistiendo problemáticas de inequidad y calidad de los servicios sin que se vislumbre su corrección definitiva.

El objetivo más importante del SDSS en materia sanitaria es dotar de un Plan Básico de Salud (PBS) que incluya las prestaciones que con más frecuencia necesita la población, llegando a más de 6.1 millones de personas en enero del 2015. Pese a éste alcance, el PBS tiene un bajo nivel de institucionalidad en su actualización, pues su diseño no se ha orientado a brindar los servicios preventivos y curativos priorizando la carga de enfermedad del país.

En el 2013 la Superintendencia de Salud y Riesgo Laboral (SISALRIL) presentó una propuesta de ampliación o actualización del PBS que no prosperó y actualmente el Ministerio de Salud Pública (MSP) retomó su reformulación. El rezago ha sido tal que apenas en el 2014, 12 años después de la Ley, se aprobó que los recién nacidos tuvieran cobertura de salud en el régimen subsidiado.

En este contexto, han surgido una serie de programas de asistencia social, tales como el programa Protegido, que han servido de “válvula de escape” para quienes no pueden financiar las atenciones de alto costo y así no tener que correr el riesgo de deteriorar su calidad de vida o perderla. No obstante, Protegido ha limitado sus beneficiarios producto de un manejo presupuestario cuestionable, limitando el derecho a la salud en pacientes con enfermedades de delicado tratamiento.

Por el lado de la oferta, se tiene que la estrategia de atención primaria no ha avanzado como ordenaba la Ley Nº 87 – 01, de que debía ser la puerta de entrada al sistema de salud por parte de los afiliados, dado sus beneficios de menor costo y la resolución de la mayoría de los problemas de salud. En el 2013 la Encuesta Demográfica de Salud (ENDESA) reveló que el 19.3% de los afiliados en el régimen subsidiado consultó en una Unidad de Atención Primaria (UNAP), mientras que en el contributivo solo lo hizo un 8.4%, pues en este renglón predomina el atenderse en los segundo y tercer niveles, que son más costosos.

También se observa que desde el año 1991 el porcentaje de partos por cesáreas se ha elevado de un 21% a un 56% en el 2013, siendo un 87% en el sector privado, mostrando un panorama en que no se raciona el gasto, a fin de poder brindar más atenciones a otras personas. En cuanto al sector privado, éste ha bloqueado el avance de la atención primaria y ha operado como un cartel al fijar aumentos unilaterales de precios a los servicios de salud, sin que las instituciones rectoras intervengan a favor de los consumidores.

Paralelamente, se tiene que los centros públicos no han realizado las transformaciones necesarias que ordena el nuevo marco legal, pues sigue predominando una percepción desfavorable sobre la salud pública, con la salvedad de algunos hospitales descentralizados. Asimismo, la red pública se encuentra fragmentada entre el MSP y el Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS), con una unificación pendiente que crearía el Servicio Nacional de Salud. Esto ha de surgir a través de un proyecto de ley que descansa el Congreso Nacional, que debería ser tratado con carácter de urgencia por parte de las autoridades.

Todo esto arroja a los dominicanos a las manos de un sistema de salud desorganizado y limitado en sus prestaciones, a pesar de los esfuerzos del presente gobierno, persisten escenarios de ineficiencia precariedad, en grupos de la población que no pueden esperar al ritmo en que se ejecutan las reformas. ¿Hacia dónde queremos que vaya nuestra salud? La forma más inequitativa de acceder a un servicio es resolviéndolo por cuenta propia, pues la gente se expone a dilatar su atención por ausencia de recursos. Es el Estado el llamado a crear las condiciones para un servicio de excelencia en salud: público, gratuito y universal.

*Nueva Democracia es un colectivo dominicano de participación política cuyo objetivo esencial es la transformación profunda del orden social existente hacia formas más dignas de convivencia humana. Nota de Coyuntura, número 38

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