Hace 27 años el Estado y el gobierno represivo de Joaquín Balaguer desaparecieron a Narcisazo

Narciso González (Narcisazo).

SANTO DOMINGO. A propósito de cumplirse este miércoles 26 de mayo, el crimen contra el militante revolucionario y profesor Narciso González (Narcisazo), reproducimos una ponencia de Rafael Domínguez, en un conversatorio por Zoom realizado el pasado año, en ocasión del Dia Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.

A continuación el texto de la intervención de Domínguez en la citada actividad virtual.

Conversatorio acerca de la vida y obra del maestro universitario doctor Narciso González Medina y su caso ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos de la OEA

A propósito de conmemorarse el próximo 30 de agosto, el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas

–––Intervención de Rafael Emilio Domínguez Gautreaux–––

Reciban mis respetuosos saludos y mis sinceros deseos de que este conversatorio sea el prólogo de una obra de mayor envergadura y alcance, para que el tema no muera con la fecha.

I. Ante todo, una aclaración necesaria, para curarme en salud… digo “curarme en salud”, no vaya a ser que exista otra vida después de esta y que, cuando yo muera, Narcisazo me eche en cara (con la vehemencia con la que solía hacer esas cosas) el que yo pasara por alto esto que aparece en la invitación a conectarse con este Zoom:

Que Narciso González fue un activista y crítico de los gobiernos de Trujillo y Balaguer.

Que Narcisazo desapareció el 26 de mayo de 1994 y hasta la fecha no se conoce su paradero.

Aclaro:

a) Narcisazo no fue un activista. Narcisazo fue un militante revolucionario por el socialismo, que para ser eficaz como tal, entendió que tenía que ser un Animador Cultural Popular. Esa condición dista muchísimo de ser un mero activista, y tan limitado como el de ser crítico sólo ante determinados gobiernos; porque, superados esos gobiernos, se quedaría sin oficio. Activista es quien realiza actividades, sin tener que saber quién la decidió, el porqué y el para qué de ellas; y sin preocuparse del cómo realizarlas para que los resultados sean los mejores.

El militante es todo lo contrario: No requiere de nadie que le oriente; porque su nivel de conciencia le dice lo que es preciso hacer; por qué, cuándo, cómo, para qué, con qué y con quiénes… incluso, por su nivel de conciencia, está en condiciones de entender la pertinencia o no de lo que alguien (persona, grupo u organización) decida hacer.

b) Narcisazo no desapareció el 26 de mayo de 1994, que podría ser una decisión que él tomara… a Narcisazo lo desaparecieron en contra de su voluntad… y por esa diferencia es que estamos aquí, hoy, a más de 26 años de ese crimen de lesa humanidad.

Estas dos aclaraciones nos parecen oportunas, ya que con el tiempo las cosas se desdibujan y se enrarecen, sin que sea –necesariamente– el resultado de una obra malintencionada.

II. En cuanto a la vida, la obra y el caso ante la Corte Interamericana

En una ocasión le oí decir a Narcisazo que la Conciencia Jurídica era la más débil o casi inexistente en nuestro pueblo. En tal sentido, aunque a esta audiencia de alto nivel le parezca algo elemental, creo necesario decir lo siguiente:

A. El Estado dominicano, dentro de sus muchas deudas pendientes con nuestro pueblo y nuestra sociedad, está la de cerrar correctamente este lacerante caso que hoy nos reúne, a más de 26 años de su ocurrencia.

Y no se trata de la muy justa y necesaria satisfacción a la familia de la víctima. Se trata de que todo apunta a que el responsable de este crimen es el Estado dominicano. Y un Estado que no cuente con mecanismos ágiles y vigorosos para enfrentar, con las debidas diligencias, lo que desde el mismo 26 de mayo de 1994 apuntaba a una desaparición forzada, es un Estado cuyos ciudadanos no deben respetarlo. El Estado como conjunto de instituciones y también de quienes estén al frente de ellas y que pueden mover los recursos en un sentido o en el contrario… y en estos novedosos momentos de CAMBIO de autoridades electas el 5 de julio próximo pasado y de nombramiento de funcionarios, es pertinente subrayar eso.

Si no tenemos esa agilidad y ese vigor; el Estado dominicano será un Estado caprichoso y hasta temperamental… su buen funcionamiento dependerá de quiénes estén al frente o del humor con el que éstos se despierten cada día. Y si así es el nuestro, entonces es un Estado que no merece respeto alguno, ni al que sus ciudadanos le deban obediencia alguna.

B. Las circunstancias en que desaparecieron a Narcisazo, eran muy difíciles. La nación dominicana estaba prácticamente dividida en dos: por un lado, quienes querían y estaban dispuestos a que Balaguer continuara al frente del Poder Ejecutivo; y por el otro, quienes no estaban dispuestos a que continuara. Estábamos al borde de una guerra civil; porque el mecanismo de relevo, las elecciones, no estaba funcionando democráticamente.

En esa situación, luego de intensos esfuerzos por encontrar a Narcisazo vivo y sano, y ante las evidencias de que el poder estatal no se iba a mover en procura de solucionar el caso y sí en contra de la solución justa y correcta del mismo, no nos quedó otro camino que el de buscar amparo en instituciones internacionales creadas para salvaguardar derechos humanos allí en donde el derecho interno no estaba haciendo las debidas diligencias. Era ese el único camino; porque el otro, el de “dejar eso así”; el de “soltar esa vaina”… NO era, no es y no será nunca una opción… al menos, para las personas con decoro.

C. Luego de un larguísimo y accidentado trayecto, el 27 de febrero del año 2012, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, de la OEA, evacuó una sentencia en el caso del ciudadano dominicano Narciso González Medina. Esa sentencia es lo más justo que en términos jurídicos hemos logrado. Como disposición bien fundamentada en el derecho internacional y que, de ser acatada con rigurosidad y la debida solemnidad en todos sus dispositivos, puede producir la justicia a la que aspiramos y que, sin duda alguna, merece este pueblo y esta sociedad.

Ojalá que de este evento surja el compromiso público, irreversible y sostenido durante el tiempo que fuese necesario, de que la Universidad Autónoma de Santo Domingo ponga todo su empeño, energías, capacidades y diligencias en lograr que dicha sentencia sea acatada en todos sus dispositivos y de la manera debida (porque hay formas de acatar algunos dispositivos que no pueden ser tolerados por nadie; ni por los familiares, ni por la Comisión de la Verdad, ni por esta universidad). Esto así, porque la solemnidad debe corresponder a la gravedad de la acción que se condena: Un crimen de lesa humanidad. Un compromiso así; de la UASD como tal, independientemente de quiénes estén al frente de la rectoría y/o de su Decanato de Ciencias Jurídicas y Políticas, la pondría a la altura que el caso demanda.

Que sean quienes sean las autoridades de turno, éstas se vean obligadas a darle continuidad a los esfuerzos y diligencias que la UASD se comprometa a implementar. Hasta ahora, en ese sentido, tenemos mucho que desear.

En cuanto a la vida y la obra de Narciso González

Hacer una especie de inventario, de hechos en los que Narcisazo tuvo un determinado rol; así como una relación de su producción intelectual, se parece mucho a la fabricación de un archivo que bien podríamos llamar “Expediente post mortem”. Estos archivos, en su generalidad, sólo sirven para ser guardados como cosas inútiles; o como algo de interés para que algún historiador o curioso se ponga a escarbar en ellos.

Es muy cierto eso de que el hombre es él y sus circunstancias. Por lo tanto, el conocer su producción literaria y sus muy atrevidas y desafiantes acciones y posiciones, no tiene tanto valor, para nosotros, como el de conocer cuáles eran los criterios que guiaban a Narcisazo y de ponderar cómo esos criterios siguen siendo útiles, por necesarios e imprescindibles, para dar las respuestas correctas a los grandes problemas que tenemos hoy, para resolverlos en función del avance hacia el verdadero progreso del pueblo y de la sociedad en su conjunto.

Cuáles criterios guiaron el pensamiento, los sentimientos y el comportamiento de Narciso González en el intervalo de dos asambleas en la UASD:

– La primera, la denominada “Asamblea de la familia universitaria”, el martes 14 de septiembpre del año 1965, celebrada en el paraninfo de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, asamblea que destituyó al ingeniero José Ramón Báez López-Penha como rector y a los demás integrantes del entonces Consejo Universitario. Esta asamblea continuó el 21 de septiembre, en donde escogió al profesor Andrés María Aybar Nicolás como rector.

“Al estudiante Narcisazo González le correspondió dar lectura a la declaración de la Asamblea, explicando las razones que motivaron el increíble derrocamiento del rector y el Consejo Universitario, aunque sin poder despejar de inmediato la suspicacia engendrada por la presunta naturaleza golpista del abrupto relevo.

“Según su exposición, las autoridades sustituidas habían incurrido en numerosas violaciones al estatuto orgánico, además de la grave falta de mostrar un silencio cómplice ante la grosera incursión de tropas extranjeras en el país.

“Narcisazo criticó con aspereza al rector destituido por haber exhibido una postura complaciente durante la jefatura del Triunvirato, permitiendo sin el menor rubor que ese gobierno de facto despojara a la Universidad de su fuero, en franca violación a la Ley 5778, promulgada por el presidente Joaquín Balaguer el 31 de diciembre de 1961.

También deploró su intento de resucitar la vieja guardia trujillista, al conseguir que el Consejo Universitario le aprobara, durante una reunión celebrada en la primera semana de enero de 1965, la creación de un cuerpo de Policía escolar que -según su denuncia- utilizaría como un instrumento represivo de contención de la creciente repulsa al examen de admisión que por obligación debían tomar los nuevos estudiantes para poder ingresar al Centro Universitario de Estudios Generales (CUEG)”. (Sebastián del Pilar Sánchez, en UltimasNoticias.com.do)

Ahí estuvo Narciso González Medina como ESTUDIANTE, guiado por claros y bien fundamentados criterios patrióticos y de alta aspiración de justicia social; en esos momentos difíciles de la vida nacional y la vida universitaria.

Fue en la zona constitucionalista donde se gestó el Movimiento Renovador, el cual hizo posible que cualquier hijo del pueblo pudiese aspirar a convertirse en un profesional universitario. La gran mayoría de los egresados, de los actuales profesores y de las autoridades de la UASD no lo hubiesen logrado sin esas luchas que produjeron esas conquistas democráticas.

Esas acciones protagonizadas por Narcisazo como estudiante universitario, fueron guiadas por claros y justos criterios. Criterios que crecieron y maduraron con su formación, autodisciplina y amor al estudio.

Se gradúa como doctor en Derecho… y en poco tiempo descubre que es muy difícil (casi imposible para él) ser abogado y honrado. Le regala su toga y su birrete a una estudiante cuando un juez lo suspende por no referirse a él como “Honorable magistrado”… Narcisazo condiciona ese cumplimiento si el juez descargaba a su defendido, ya que Narcisazo había descubierto que la principal prueba del delito era falsa y que el juez lo sabía. Ese era el PROFESIONAL del derecho llamado Narciso González.

Y así podríamos ir viendo interminables acciones y escritos, como profesor y como FUNCIONARIO de la UASD, que lo hacía portador de un claro y bien delimitado perfil de hombre honrado, sumamente preparado intelectualmente y con un valor para llevar el gesto hasta donde llegaran sus palabras, como sólo Amín Abel Hasbún pudo ganarle.

– Y así llegó a la que fue su última asamblea en la UASD, esta vez de profesores y empleados, el 25 de mayo del año 1994. Última, porque al día siguiente lo desaparecieron, pues en esa asamblea expuso con la vehemencia que lo caracterizaba, las razones por las cuales entendía que era llamando a la Desobediencia Civil en contra de la decisión de Balaguer permanecer en poder ya que éste contaba con el respaldo del Jefe del Ejército, del Jefe de la Fuerza Aérea y del Jefe de la Policía a quienes Balaguer les había conseguido 30 millones de pesos en contratas sin ser ingenieros; y que esa desobediencia era el camino para que se respetara la voluntad popular expresada en las urnas, que daban como ganador al doctor José Francisco Peña Gómez.

Entre esas dos asambleas pasaron 29 años. Si algo puede servir como eje a todo lo largo del tiempo entre esas dos asambleas, era la convicción de parte de Narcisazo, de que la universidad del Estado tiene como su razón principal de ser, la de ser la institución del pueblo que mayores aportes haga, como tal, para sustentar la justeza e iluminar el camino en la solución de las tareas del progreso del pueblo. Esto así, porque la labor cotidiana de la UASD está dirigida a la mente y al espíritu, en un camino de doble vía, en el cual se plantean los verdaderos problemas y se buscan las verdaderas soluciones para que el pueblo y la sociedad progresen y prosperen en todos los órdenes.

Dos años antes de su desaparición, al cumplirse los 25 años de la insurrección de abril del año 1965, en un trabajo que le encomendaron para establecer la relación entre ese acontecimiento y las luchas y los logros de la UASD, Narcisazo tituló su exposición con el viejo proverbio “Una mano lava la otra y las dos lavan la cara”. Los invito a leer ese trabajo en el número 7 de la revista El Callejón con Salida, págs. 8-14.

En él Narcisazo cataloga al Movimiento Renovador como “el mayor acontecimiento del cuarto aspecto de las manifestaciones revolucionarias: Las transformaciones ideológicas culturales”. (pág. 13).

Para terminar, repito mi más ferviente deseo, expresado al comienzo: que esta actividad sea el inicio de un esfuerzo sostenido de mayor envergadura y alcance: Que la Universidad Autónoma de Santo Domingo ponga al descubierto y promueva la discusión a fondo de los problemas que tenemos que resolver como pueblo, para avanzar hacia nuestro verdadero progreso. Esa sería la mejor manera de ponernos de cara a esta infamia de la desaparición forzada de uno de sus profesores y de los promotores que hicieron posible que la universidad del Estado le abriera las puertas de la educación superior a cualquier bachiller.

Muchas Gracias

27 de agosto del año 2020

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