Ante otro crimen horrendo de la Policía Nacional

  COMITÉ PATRIÓTICO “FRANCISCO ALBERTO CAAMAÑO DEÑÓ”

El asesinato a mansalva de una joven ciudadana, profesional de la arquitectura, el pasado sábado ha consternado la conciencia nacional, pone nuevamente en tela de juicio el papel de la Policía Nacional y la conducta de sus agentes en cuanto a preservar la seguridad de la ciudadanía.  

La arquitecta Leslie Rosado fue cobardemente asesinada por un miembro de la Policía Nacional mientras transitaba en su vehículo por la autopista de Las Américas en los alrededores de Boca Chica en compañía de su hija adolescente, tras supuestamente haber tenido un accidente de tránsito en el cual se vio envuelto el agente homicida y su familia, lo cual en modo alguno justifica la salvaje actuación de este sujeto, quien además no estaba en servicio.

Este caso nos retrotrae a lo ocurrido a la pareja de esposos cristianos, asesinados en marzo pasado por una patrulla policial en la comunidad de Villa Altagracia y revela el carácter criminal de esa institución, cuyos miembros actúan bajo el criterio de disparar primero y averiguar después, violando así los derechos de los ciudadanos y ciudadanas de este país, además de poner en riesgo la seguridad de todos y cada uno de nosotros.

Esa abominable acción, además cuestiona la tan cacareada reforma del cuerpo policial, así como los métodos que utilizan los miembros de la misma, el tipo de entrenamiento que reciben de “asesores” policiales extranjeros, quienes proceden de países cuya policía se caracteriza por la violación de los derechos humanos y el uso de métodos violentos para enfrentar situaciones de conflicto, como es el caso de Colombia, Estados Unidos e Israel, entre otros.

Al unirnos al dolor de los familiares de la joven profesional Leslie Rosado por su lamentable y dolorosa pérdida, reiteramos nuestra posición externada cuando ocurrió el crimen de los esposos cristianos, en el sentido de que se utilice personal nacional calificado académicamente, no sólo en técnica de investigación policial, seguridad ciudadana, respeto a los derechos humanos, sino también en valores cívicos y patrióticos.

La enfermedad no está en la sábana, sino en el propio cuerpo, ya que no bastan simples reformas como las planteadas hasta ahora, puesto que consideramos que lo procedente es una transformación profunda de esa institución, comenzando por una depuración de todos sus miembros (profilaxis) y el cambio de su carácter paramilitar en una institución de carácter civil para verdaderamente proteger a la ciudadanía y preservar el orden público.

EQUIPO COORDINADOR                                                                                                                                                                                                 4 de octubre de 2021

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s