Desconsideración a la vocera: Primer atropello del nuevo director de la PN

Por Bienvenido Scharboy Almánzar

La tarde de este lunes fue juramentado el repudiado general Eduardo Alberto Then, como nuevo director general de la Policía Nacional, con rango de mayor general.

Then, calificado como un oficial represivo en su rol de comandante de varias direcciones regionales, y al estilo de Pedro de Jesús Candelier y señalado como socio del famoso agente policial “La Soga”, a pocos minutos de jurar en el cargo cometió su primer atropello.

Haciéndole honor a su condición de troglodita, su primera víctima fue una mujer, la teniente coronel Ana Jiménez Cruceta, directora de Comunicaciones Estratégicas de la Policía Nacional y vocera de la institución, a quien destituyó, sin siquiera haberse sentado en la silla de su nuevo despacho, como si fuera un espécimen del que había que salir rápido, o una oficial que deshonraba el uniforme.

Cruceta tenía varios meses en el cargo y se había desempeñado de forma satisfactoria, además, de que fue la primera mujer en ser vocera de la desacreditada institución y merecía un trato más cortés y cumplir con los protocolos acostumbrados para su sustitución, sin llegar al atropello.

No se entiende cuál era la prisa de destituir a la vocera y que el general Then pudiera esperar varias horas o por lo menos un día para anunciar los acostumbrados cambios en su nueva gestión, los cuales siempre se anuncian en un comunicado y en este caso no ocurrió así.

También es criticable que esta desconsideración contara con la anuencia del ministro de Interior y Policía, Jesús Vásquez Martínez y que el encargado de Comunicación de esta institución se apresurara a anunciar «de boca» la designación del nuevo vocero.

Esperamos que por lo menos este martes le hayan permitido el acceso a su despacho para hacer una entrega formal y que no encontrara sentado al nuevo titular de ese departamento, al colega y amigo Diego Pesqueira, de quien nos ha sorprendido se dejará usar de esa manera.

En síntesis, creemos, intencional o no, hubo una conjura de hombres contra una mujer. Quizás si la persona a sustituir hubiera sido un hombre, les aseguro que le hubieran dado otro trato.

Dice un refrán que “lo cortés no quita lo valiente”.

La desconsideración a una mujer no hace al mayor general Then más bravucón de la cuenta, sino que lo convierte en un cobarde, machista y consuetudinario abusador del poder, a cuyos actos arrastra a sus cómplices.

NOTA: Sigo creyendo que la Policía Nacional hay que disolverla; pero ese tema lo trataremos en otro artículo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s